Sunday, October 20, 2019
 



FILOSOFÍA DEL PROYECTO

 

La Alhambra ha sido y será un monumento de constante referencia para el mundo del arte. Su silueta recortada en lo alto de la montaña roja, su perfil de torres y balcones que surge al amanecer con los primeros susurros del Albaicín o su tortuoso trazado islámico, modificado a lo largo de los siglos, han supuesto una inagotable fuente de inspiración para literatos, artistas, poetas y músicos.

 

Su historia jalonada de reformas y ampliaciones, comienza en el siglo IX, cuando los primeros reyes de Granada los Ziritas, construyeron, en el siglo IX, varios palacios en las colinas del Albaicín. Desde entonces los Ziries, y más tarde la dinastía Al-Ahmar, retomarían el antiguo fortín para dotarlo de un conjunto de ricas dependencias rodeadas, eso sí, de amplias murallas reforzadas con puertas, como la denominada de la Justicia. La llegada de los monarcas cristianos no supuso el declive del monumento que muy al contrario, contaría con nuevas incorporaciones como el conocido Palacio de Carlos V, todo ello hasta configurar un conjunto donde la fusión de espacios culturales diversos, ha dado como resultado una simbiosis arquitectónica única en el mundo.

 

En esta ocasión el creador internacional Cristóbal Gabarrón se acerca al monumento para dedicarle su personalísimo tributo. Hombre de marcado carácter internacional, su aportación no se circunscribe a la impronta de una creación puntual. Sus obras se insertan en el medio, constituyendo un aporte, un modo de interrelación entre el sujeto y el objeto que es el monumento, en este caso la Alhambra. Sus creaciones de arte público se adaptan al medio en que se disponen, mimetizándose con él, generando nuevas perspectivas de reflexión estética para el espectador, que sorprendido ante la ruptura en la lectura tradicional, enriquece en la comparación su particular visión del mismo.

 

El fuerte compromiso de Cristóbal Gabarrón con la creación contemporánea le ha llevado a realizar obras de arte público en diferentes emplazamientos y lugares, siempre buscando la cercanía del espectador y la mejora del medio urbano en que el hombre desarrolla su faceta de convivencia diaria. La lucha contra la deshumanización del urbanismo actual, la frialdad de las urbes modernas, o la pérdida de valores cívicos y culturales, constituyen la premisa bajo la que elabora nuevos modos de convivencia en la ciudad moderna.

 

Desde las primeras esculturas realizadas en los años setenta donde el hierro convivía con el aire y la materia pétrea, serie“Cubos” y “Viento”, la evolución tanto material como conceptual ha supuesto un cambio de considerables dimensiones. Las denominadas “Puertas de Valladolid” y el Conjunto “Atlanta Star”, realizado como resultado de la vinculación del creador con organismos internacionales como el COI, dio como resultado la realización de una gran estrella compuesta por veinticinco monumentales obeliscos de fibra de vidrio, como recuerdo de la vigésimo quinta edición de los juegos de la era moderna, ejemplo todo ello del cambio de escala realizado por el artista.

 

El acercamiento al urbanismo moderno se produce de la mano de las monumentales esculturas para nuevas áreas de desarrollo de ciudades como Madrid, donde realiza la escultura “Homenaje a Felipe II”; Murcia, para la que ejecuta la obra “Frouida” o  las piezas “Tecnus” y “La Cúpula Celeste” para Boecillo y Arroyo de la Encomienda en Castilla y León.

 

Consciente de igual modo de la distancia que en ocasiones separa al hombre de lo monumental ha ejecutado diversas series de esculturas como “Homenaje al Quijote” o “Los Silencios de Colón”, en ellas la escala humana juega con el medio urbano, adoptando las más diversas formas y colores. La monotonía y ausencia de color, tienen su contrapunto en las piezas que bajo el guión de la culturalidad y el conocimiento, y por medio del colorido y la forma libre y abierta, invitan al espectador a reflexionar, a realizar un pequeño paréntesis en la rutina diaria y observar con perspectiva como el arte rompe los muros de la intransigencia y la intolerancia.  

 

En esta ocasión Gabarrón aporta una nueva serie escultórica en homenaje a la Alhambra, donde el color y la forma constituyen las líneas maestras que la inspiran, al igual que la silueta y el cromatismo son dos de las características peculiares de uno de los  monumentos más destacados del patrimonio mundial, La Alhambra.

 

Las diferentes torres de la Alhambra fueron determinantes en su historia y en sus diferentes usos de su recorrido histórico. Cristóbal Gabarrón hace una interpretación mágica sobre los acontecimientos, que  imagina o inventa, ocurridos a través del tiempo en esas torres de defensa o vigía.

 

Torres:

1-Comares

2-de las Infantas

3-de las Damas

4-de la Justicia

5-de la Rauda

6-de la Cautiva

7-del Cabo de la Carrera

8-de las Armas

9-de la Vela

10-de los Picos

11-del Agua

12-de los 7 suelos

13-del Cadí

14-del Mihrab

15-Quebrada

16-Bermejas

 

 

Datos técnicos de la obra:

 

16 esculturas de fibra de vidrio con maclación de color. Medidas entre los 3 x 2 x 1 m. y los 6, x 2,50 x 1,60 m.

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